Cuando los trabajadores por cuenta propia tienen falta de liquidez en ocasiones dejan de estar al corriente con la administración, pensando que no hay obligación de darse de alta  como autónomo. Un descuido que puede ocasionar cuantiosas sanciones.

Las Inspecciones de Trabajo de la Administración pueden suceder en cualquier momento. Si en esta inspección descubren que no estás al corriente de pago en la cuota del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, no sólo te obligarán a pagar con carácter retroactivo las cuotas que te corresponden, sino que se aplicará un recargo del 20%.

Las deudas también pueden cancelar el derecho a las bonificaciones hasta que se ponga al corriente de pago y si como en el caso anterior es la administración la que te obliga a ponerte al corriente de pago no tendrás derecho a las bonificaciones por un tiempo aunque hayas cubierto tu deuda y empezará a contar la bonificación en el periodo que te corresponde.

Denegación de Subvenciones

Además de estas sanciones se suma la denegación de subvenciones convocadas por cualquier organismo público. Una deuda con la seguridad social te impedirá beneficiarte de cualquier ayuda tal como se indica en el artículo 13 de la Ley General de Subvenciones.

Prestaciones congeladas

Si a la hora de jubilarte tienes cuentas pendientes con la Seguridad Social debes saber que no podrás percibir la pensión hasta que tus cuentas no estén saneadas. Ten en cuenta que no admitirán aplazamiento de deudas inferiores al doble del SMI mensual vigente en ese momento.

Es posible que la administración declare al autónomo como deudor incobrable en cuyo caso podrá percibir la pensión, pero se descontará el periodo pendiente de pago, pudiendo hacer que no se cumpla el tiempo mínimo requerido, y por tanto no poder jubilarse a tiempo.

También se aplica esta cancelación para prestaciones por Incapacidad Temporal. No podrá percibir la prestación hasta que esté al día en sus deudas pero además el pago de la deuda no contará en el periodo de carencia necesario.